Queridos hermanos y amigos de Almáciga:
Vamos a celebrar el 75 aniversario, en que fue encontrada una botella en la Playa de Almáciga. Justamente el hallazgo ocurrió en 29 de abril de 1949.
En la botella se encontraron varias imágenes de la Virgen María de Begoña (Patrona de Bilbao) y firmada por los peregrinos, que iban en barco, en peregrinación a Santiago de Compostela. Frente a la costa de Asturias, lanzaron al mar la botella el 27 de agosto de 1948.
Providencialmente, ochos meses y dos días después, la botella fue encontrada en la Playa de Almáciga por los vecinos: Doña Luisa Izquierdo y el matrimonio Don Eusebio Sosa y Doña Benita Izquierdo.
Posteriormente, la noticia se supo en Bilbao y decidieron enviar una Imagen con la Virgen María de Begoña. La imagen fue bendecida en la Basílica de Begoña el 27 de abril de 1950 y enviada a Tenerife.
La imagen llegó al Puerto de Santa Cruz el 6 de mayo de 1950 y fue recibida con gran júbilo, desde allí fue llevada a la parroquia de la Concepción de dicha ciudad.
Posteriormente, el 14 de mayo de 1950, la imagen es llevada a su destino definitivo, ALMÁCIGA. Allí fue entronizada en su ermita.
Actualmente se la venera, en una nueva y hermosa Iglesia, inaugurada el 1 de junio de 2019, y la que estuvieron presentes el actual Obispo de Bilbao (entonces, Obispo Auxiliar), así como miembros de la Cofradía de Begoña de Bilbao y el párroco de la Basílica bilbaína.
De este modo, la Virgen María de Begoña se ha convertido en la Patrona de Almáciga. Pero, como me han oído decir muchas veces, la Virgen María no una imagen, o una advocación. Las imágenes y advocaciones nos ayudan a dar culto a la Virgen María, la Madre de Cristo y Madre nuestra, que está en el Cielo y desde allí nos acompaña con amor materno y cuida con amor de todos sus hijos. Ella ora con nosotros e intercede ante Dios para que nos veamos libres de todo mal de alma y cuerpo.
Así, pues, vamos a celebrar el 75 aniversario de la “llegada de la botella” con unas estampas de la Virgen María de Begoña, que posteriormente dio lugar a los que hemos relatado.
Mi enhorabuena a los habitantes de Almáciga, los de hoy y los del pasado, que ya no están con nosotros. Es una ocasión para dar gracias a Dios, que en su providencia, quiso que la botella echada al mar, por los peregrinos, ocho meses después fuera encontrada en Almáciga. ¡Viva la Virgen María de Begoña!
Es lo que les deseo de todo corazón.
+ Bernardo Álvarez Afonso
Obispo Nivariense