ORACIÓN POR LOS DIÁCONOS PERMANENTES
Señor Jesús, que no has venido a ser servido, sino a Servir y a dar la vida como rescate por todos, te suplicamos por el Diaconado Permanente en todo el mundo.
Haz que nuestra vida diaconal se identifique por un testimonio evangélico en la caridad. Que con el espíritu de la nueva evangelización podamos asumir el servicio de la palabra, teniendo un compromiso en la Iglesia con los más pobres y necesitados.
Anímanos con tu Espíritu para formar y saber Discernir nuestra vocación. Déjanos ver tu rostro de Siervo para vivir con sentido de fe nuestro amor y entrega a la Iglesia, colaborando con nuestro Obispo e integrándonos con los presbíteros, siendo útiles en el campo y la ciudad y trabajando siempre por la reconciliación y la paz.
ORACIÓN A LA VIRGEN
MARÍA,
Maestra de fe, que con tu obediencia a la Palabra de Dios, has colaborado de modo eximio en la obra de la Redención, haz fructuoso el ministerio de los diáconos, enseñándoles a escuchar y anunciar con fe la Palabra.
MARÍA,
Maestra de caridad, que con tu plena disponibilidad a la llamada de Dios, has cooperado al nacimiento de los fieles en la Iglesia, haz fecundo el ministerio y la vida de los diáconos, enseñándoles a donarse en el servicio del Pueblo de Dios.
MARÍA,
Maestra de oración, que con tu materna intercesión, has sostenido y ayudado a la Iglesia naciente, haz que los diáconos estén siempre atentos a las necesidades de los fieles, enseñándoles a descubrir el valor de la oración.
MARÍA,
Maestra de humildad, que por tu profunda conciencia de ser la Sierva del Señor has sido llena del Espíritu Santo, haz que los diáconos sean dóciles instrumentos de la redención de Cristo, enseñándoles la grandeza de hacerse pequeños.
MARÍA,
Maestra del servicio oculto, que con tu vida normal y ordinaria llena de amor, has sabido secundar en manera ejemplar el plan salvífico de Dios, haz que los diáconos sean siervos buenos y fieles, enseñándoles la alegría de servir en la Iglesia con ardiente amor.
Amén.